La hostia puta,que fin de semana tan cojonudo. Prometo no decir más tacos en el resto del artículo.
El viernes pasado Iker y yo pusimos rumbo a un desconocido pueblo de Burgos, a 18 kilómetros de Burgos capital por la carretera antígua de Aguilar de Campoo. Cuando llegamos eran casi las 10 de la noche y ya cayó la primera cerveza antes de dar una vuelta por el pueblo, que es más bien pequeño. Después de una buena cena para hacer base, fuimos de nuevo al único bar del pueblo, esta vez con intención de empezar a darle al ron hasta el amanecer. Y así fue.
Cuando llegué a La Nuez, pensaba que habiendo cubatas a 3,50 euros, gastaría mucho menos dinero. Craso error: bebimos mucho mucho mucho más, con lo que tuvimos mucha mucha mucha más resaca.
La verbena del viernes fue impresionante, la verdad es que nos dejaron alucinados. Eran unos tipos de Pamplona con una pinta de pastores que te cagas, pero que después de unos valses, unas rancheras y unos pasodobles para los que se sienten mayores, se sacaron de la manga un repertorio de rock de flipar. La verdad es que tocaron bien todo, no solo el rock.
Sábado sabadete, camisa nueva y un polvete. Bueno, polvete para el que pueda, porque con tanto alcohol que bebimos... pues eso, ¡¡Que así no se puede!!
El plan fue básicamente el mismo, con la excepción de que Iker y yo nos fuimos en plan cultural a Burgos, a ver la Catedral y tal. Pero lo primero fue lo primero: tomar un ultracafé. Después de ver lo bonito que es Burgos, volvimos a La Nuez para preparar lo que iba a ser el mismo plan que el día anterior: beber ron.
La diferencia con el viernes es que los verbeneros eran BASTANTE PEORES y que no paraban de cantar AMARGAL.
Por la mañana fuimos a despertar a todo el pueblo al ritmo de tambor, trompeta y la viva voz de Luis en lo que los lugareños de La (puta) Nuez conocen como DIANAS, y a las que me quedé para no tener que colgar de las pelotas a nadie (en caso de ser despertado).
Muy risas todo. La verdad es que podría contar mucho más, pero no creo que nadie haya conseguido leer hasta aqui.
Saluditos.
Kike.